Katún
Katún es una unidad de tiempo del calendario maya equivalente a veinte tunes, es decir, aproximadamente veinte años solares. En la civilización maya clásica, el tiempo no se concebía como una línea infinita, sino como una sucesión de ciclos que se repetían y se renovaban constantemente. Cada katún marcaba el cierre de un periodo y el inicio de otro, acompañado de ceremonias, estelas conmemorativas y registros jeroglíficos tallados en piedra.
El sistema calendárico maya, especialmente la Cuenta Larga, permitió fechar acontecimientos históricos con una precisión extraordinaria para su época. Ciudades como Tikal, Palenque o Copán erigieron monumentos para celebrar finales de katún, consolidando la idea de que el tiempo era una fuerza sagrada y estructural en su cosmovisión. No se trataba solo de contar días, sino de comprender el equilibrio entre humanidad, naturaleza y divinidad.
Esta composición visual parte de esa base histórica documentada, pero no reproduce glifos concretos existentes. En su lugar, propone una reinterpretación gráfica inspirada en la estética jeroglífica maya: volúmenes compactos, formas orgánicas, rostros simbólicos y estructuras cuadrangulares que evocan códices y relieves mesoamericanos. Es un diálogo entre arqueología y lenguaje visual contemporáneo.
Katún no es arqueología literal; es memoria transformada. Es el eco de una civilización que medía el tiempo en ciclos cósmicos y que dejó inscrita su visión del mundo en piedra y papel amate. Aquí, ese legado se reordena como fragmento atemporal.



